En la era de la proliferación de datos e imágenes, ¿cómo separar la información del ruido?
En este océano de información que es hoy la realidad, es difícil rescatar el dato significativo del estruendo continuo que hace la gran máquina del sistema.

La revolución digital ha permitido muchos grandes avances en la circulación libre de la información pero al costo de la incertidumbre y la inestabilidad.
Para aplastar el discurso de una persona, o simplemente limitar sus derechos o su estatus, solo bastará con actuar como si este fuera un quejido incoherente o un llanto, como si careciera de razón y por lo tanto estuviera exceptuada de ser un sujeto, mucho menos poseedora de derechos.

Los datos, los sonidos y las imágenes permanentemente flotan en el espacio, no encuentran apoyo alguno, se encuentran desconectadas, fragmentadas unas de otras.
Las personas son montadas, mezcladas, ensambladas, incorporadas. Los humanos y las cosas se entremezclan en constelaciones siempre nuevas para transformarse en un híbrido de máquina y organismo, una criatura tanto de la realidad social como de la ficción.

Arte duty free. El arte en la era de la guerra civil planetaria. Hito Steyerl